sábado, 25 de octubre de 2014

Hace mucho, yo sentía así.

Me di cuenta, una noche que la distancia me hacía aún más fuerte, y mantenía mi ilusión de verte a lo lejos en la estación y abrazarte fuerte, como si fuese la última vez. 
Me di cuenta que quererte desde aquel primer instante era lo que mejor podía hacer, lo que sencillamente me hace feliz. Que el levantarse por la mañana pensando en como estarás, es ya rutina, pero que cada día me hace un poco más feliz aunque resulte insignificante. 
Insignificante es el dolor que se siente cuando no puedo abrazarte a la alegría que se siente cuando lo hago. 

lunes, 20 de octubre de 2014

He vuelto

Tenía ganas de escribir, quizás para recordarte aunque sepa que nunca te fuiste de mi cabeza. 
Llegué a creer que estaba loca de celos, muerta de miedo a perderte más aún, enamorada de tus errores... 
Pensé que tirarme por un abismo me llevaría a ti, abajo, lejos, cerca, no sé exactamente dónde, pero quería irme contigo aunque tus maneras me matasen y tus formas me rompiesen por dentro. 
Escuchar canciones ahora son tortura, letras que escuecen, palabras que me trasladan al pasado y que me destruyen un poquito más. Que pena que no quieras verme destruida, tú que fuiste quien me dejó en ruinas y ni si quiera tuviste el valor de marcharte habiéndome levantado del suelo. 
Supongo que tenía ganas de escribir de nuevo para decirte lo que nunca pasó, para pasarte lo que siempre ocurrió y decirte que a pesar de tus locuras, de haberme alejado de ti, te sigo pensando, aunque te escriba para recordarte. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Te pido

Te pido por favor que no me rompas más, que no me dañes más por dentro. 
Que muero por dejar de quererte y vivo queriéndote. 
Tus palabras frías se me clavan, y voy sacando uno a uno cada uno de tus cristales, y duele. 
Ya no quedan palabras que decir, miradas que cruzar, sonrisas que dedicar...
Todo lo que se va, viene, suelen decir, todo va y viene menos esto, menos este "nosotros" 
Te pido por favor, que no me arañes más por dentro a no ser que quieras verme hecha pedacitos de ti. 

domingo, 21 de septiembre de 2014

Te entiendo.

Llegó el momento en el que separé los momentos de las palabras bonitas, tus abrazos de los besos y los dejé fuera de mi misma. 
Me vacié entera de tanto llorarte, de tanto quererte, de tanto querer sentirte.
Te dije que me hacías feliz y sí, por aquel momento fue así, me hacías feliz hasta que me rompiste en dos, tres y hasta en cuatro. 
No voy a volver a preguntarme que hice para estar así, porque nunca obtengo respuesta y vuelvo al mismo hueco oscuro del cual conseguí una vez y al cual regreso cuando siento que te quiero más que el día anterior. 
No voy a negar lo evidente, pero tampoco voy a negar que te entiendo, supongo que hay cosas que no se superan, pero que hay que aprender a vivir con ello. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Como quieras

Estuve llorando la otra noche porque pensé que había perdido una parte de mi, mi otro yo. Lo cierto es que lloraba porque me di cuenta de que me había metido en ti, en tú vida y en tus problemas sumergiéndome en cada trocito de tristeza que bordeaba cada uno de ellos. 
Te pagué con sonrisas, historias, palabras bonitas y abrazos cada vez que la distancia dejaba que me acercase. 
Ahora la distancia no es el problema, me he dado cuenta de que tú la impones esté lejos o cerca. 
Pensarte lo hago mucho por desgracia, ojalá pudiera menos, ojalá pudiese olvidar un poquito lo bueno y lo malo, porque me está causando tanto dolor todo esto, que hasta lo bueno merece ser olvidado. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Ayer

Ayer me tocó no dormir, porque quise quedarme pensando en el por qué de las cosas. 
A veces me imagino un mundo distinto en el que no tengamos que llorar si nos sintamos tristes, en el que sonreir sea la forma más bonita de decir te quiero, y reir sea lo más bonito del mundo. 
Ayer, me quedé sin dormir, para poder pensarte un poquito más y descubrir nuevos defectos, tan tuyos que apesar de que no me gustaban, me había enamorado de ellos sin darme cuenta. 
Ayer, también me dio por pensar en por qué me dejas todos los días tan de lado, por qué antes estaba en tu cabeza a todas horas y ahora simplemente a veces o nunca. 
Ese fue mi ayer, mañana os podré escribir mi hoy. 

jueves, 4 de septiembre de 2014

Todo el tiempo del mundo

Dispongo de todo el tiempo del mundo, también de letras infinitas para poder escribirte. 
Tenía mis días para esperar tus respuestas, mis oídos para escucharte y mis ojos para mirarte de forma infinita, hasta que un buen día quise escapar de todo ese dolor que me maravillaba y decidí emprender un viaje andando por el  suelo y gritando bajito mi partida. 

Pensé en buscar sonrisas que fueran de verdad, con credibilidad y que saliesen de dentro. Que torpe soy, que no quería darme cuenta de que mis alas estaban rotas, mi mirada perdida y nuestro sol apagado. 
Con el mar en calma me alejé, no sé hacia dónde, aunque alguien me dijo una vez que aunque los ángeles vuelen, existen ángeles que andan por el suelo.